Refugiados en busca del asilo europeo. ¿Hospitalidad o racismo?

 

 

La dolorosa tragedia de los refugiados sirios, contada en forma de imágenes y sucesivas noticias de muchedumbres desesperadas huyendo de la guerra y caminando entre alambradas de fronteras entre países europeos, llegando a través de un mar proceloso en pateras, sinónimo de muerte, dejando niños ahogados y que ha conmocionado al mundo entero. Se ha convertido en el fenómeno migratorio a gran escala principal noticia del 2015 y que perdura en 2016.

 

Este acontecimiento, complejo y trágico, ha puesto a Europa ante su propio reflejo, resucitando sus más queridos y valiosos dioses, así como sus más sucios y deleznables demonios, llegando algunos a querer construir muros alambrados en un mundo globalizado y multiétnico.

Fotografía de Aylan Kurdi, el niño kurdo ahogado en las costas de Turquía durante la crisis humanitaria de refugiados sirios

¿Y cómo ha sido la reacción europea ante los recién llegados sin que nadie los haya invitado a venir? Cuando los nativos europeos iban viendo llegar y crecer el número de nuevos invasores, iban apareciendo a la vez personas y grupos conmovidos por los valores europeos de acogida y solidaridad, al mismo tiempo que rugían los ancestrales miedos humanos ante lo desconocido y la ficticia competencia por el territorio y los recursos escasos. A la vez, se legitimaban, espuriamente, por recelos etno-tribales de amenaza a la cultura y religión europea..

 

Los recién llegados son refugiados de guerra, pero traen consigo cultura y religión, en su mayoría musulmana, que para muchos supone un peligro para la tradición cristiana imperante en Europa, y al sistema de libertades y costumbres, tanto democráticas,como en igualdad de oportunidades. Todos esos prejuicios e incertidumbres, junto al peligro que se suscita en materia de seguridad ciudadana ante la amenaza del terrorismo, fortalece la opinión de los racistas convencidos y contamina a los indecisos.

 

Nosotros, europeos y españoles ante todo, también fuimos inmigrantes y refugiados, tanto en Europa como en América, ¿sufrimos acaso de amnesia histórica? Cinco millones de españoles salieron hacia América entre 1840 y 1970. En ese periodo, alrededor de 3 millones de migrantes españoles marcharon a Europa; más de medio millón de españoles se marcharon como refugiados tras la Guerra Civil de 1936-1939. En toda Europa, 55 millones de personas, una cuarta parte de europeos, salieron de esta tierra hacia América del Norte entre 1910 y 1950. Tras la Primera y la Segunda Guerra Mundial, se desplazaron y refugiaron allí varios millones de personas nacionales de países europeos. ¿Cómo rasgarsse ahora las vestiduras, cínicamente, cuando son otros los que llaman ahora a nuestras puertas en busca de asilo y paz? Pero frente a la Europa racista, se encuentra la Europa solidaria y los actos simbólicos de solidaridad se multiplican en España, a la vez que crecen los prejuicios contra los refugiados, particularmente en lo que se refiere al mal comportamiento de muchos, como los recientes casos de acoso sexual en las fiestas de fin de año 2015 en Alemania. Pero el deleznable comportamiento de algunos, no debe enturbiar el asilo y la solidaridad para la mayoría de los refugiados. [...]

 

 

Para leer el texto íntegro, puede consultar el capítulo descargando la monografía que acompaña al sitio web presente en la sección Libros unipersonales, seleccionando la publicación:

 

2015 "www.inmigraacionyracismo.es Investigar y luchar por causas solidarias" C&M Artes Gráficas, con DVD

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www.inmigracionyracismo.es, Tomás Calvo Buezas.